Ley de financiamiento introduce cambios sobre el impuesto de renta de personas naturales

Con la aprobación de la ley de financiamiento se introducen grandes cambios en materia tributaria para las personas naturales responsables del impuesto sobre la renta, entre ellas la adición de nuevas tarifas marginales, unificación de cédulas y modificación de tarifas especiales para dividendos.
Tras intensos debates en el Congreso, el pasado 19 de diciembre de 2018 fue aprobada la ley de financiamiento por medio de la cual el Gobierno aspira a recaudar alrededor de 8 billones de pesos para cubrir el faltante fiscal calculado en el presupuesto nacional.
Con esta nueva reforma se introducen grandes cambios en relación con el impuesto sobre la renta de personas naturales, entre los cuales se destaca la adición de las tarifas marginales correspondientes al 35 %, 37 % y 39 % con el fin de contribuir con la progresividad del impuesto, y aportando una solución ante el no gravamen a las mesadas pensionales (recordemos que esta había sido una de las propuestas más polémicas planteadas inicialmente en el primer proyecto radicado el 31 de octubre de 2018, ver nuestro editorial Proyecto de ley de financiamiento 2018: deficiencias importantes en algunas propuestas).
Frente a dicho impuesto, se debatieron propuestas relacionadas con la eliminación del límite interpuesto a los costos y gastos imputables en la depuración de las rentas de capital como parte integrante de la renta líquida gravable de la cédula general, así como también la eliminación del tratamiento como ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional de la prima de costo de vida de los servidores públicos del Ministerio de Relaciones Exteriores. Igualmente se contempló la conveniencia de tratar los aportes voluntarios a pensiones obligatorias como rentas exentas o como ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional. Teniendo en cuenta lo anterior, a continuación, analizaremos los cambios más relevantes generados con la reforma en lo referente a la depuración y pago del impuesto de renta de las personas naturales.
Nueva determinación cedular A partir de las reformas de la ley de financiamiento, la depuración de las rentas se determinará de forma independiente con base en tres cédulas:
Rentas de trabajo, de capital y no laborales (cédula general).
Renta de pensiones.
Dividendos y participaciones (esta cédula no admite costos ni deducciones).
La depuración de las rentas correspondientes a cada una de las cédulas anteriores se realizará siguiendo las reglas establecidas en el artículo 26 del ET, y el resultado constituirá la renta líquida cedular.
Los ingresos no constitutivos de renta, así como los costos, gastos, deducciones, rentas exentas, beneficios tributarios y demás conceptos a ser restados para efectos de obtener la renta líquida cedular, no podrán ser reconocidos en más de una cédula, ni podrán generar doble beneficio (ver artículo 29 de la ley de financiamiento, mediante el cual se modifica el artículo 330 del ET).
Recordemos que el antiguo artículo 330 del ET, modificado mediante el artículo 1 de la Ley 1819 de 2016, estipulaba 5 cédulas para la depuración independiente de las rentas de trabajo, pensiones, de capital, no laborales y dividendos y participaciones. Con la actual reforma hablamos de solo 3 cédulas: la primera corresponde a la cédula general, en la cual se recopilan las rentas de trabajo, capital y no laborales; la segunda está destinada a rentas de pensiones; y la tercera a los dividendos y participaciones.
“La nueva versión del artículo 333 del ET indicaría que la renta presuntiva solo se compararía con la “cédula general”, es decir que no se comparará con la cédula de pensiones y la de dividendos”
Si bien es cierto que la ley de financiamiento pretende buscar un sistema tributario más equitativo al facilitar los emprendimientos, fortalecer a la Dian y obtener una mayor contribución de quienes poseen ingresos y patrimonio altos; debemos destacar que la misma tiene varios defectos entre los que se puede mencionar el manejo equivocado de la renta presuntiva de personas naturales residentes para los años gravables 2019 y 2020. La nueva versión del artículo 333 del ET indicaría que la renta presuntiva solo se compararía con la “cédula general”, es decir que no se comparará con la cédula de pensiones y la de dividendos, lo cual generaría que las personas naturales que solo perciban ingresos por dividendos o pensiones tributen automáticamente sobre la renta ordinaria que se genere de las mismas y adicionalmente sobre renta presuntiva.